Cuándo y cómo cambiar la cadena de tu bici
Saber cuándo cambiar la cadena de la bicicleta evita que se desgasten también el cassette y los platos, que son piezas bastante más caras de sustituir. No se rompe por usarla, se alarga: con los kilómetros crece la holgura entre sus eslabones y empieza a comerse el resto de la transmisión. Aquí tienes cómo comprobarlo y qué hacer.
Qué significa que una cadena esté «estirada»
Una cadena no se estira como una goma. Lo que ocurre es que, con el uso, los pasadores y los rodillos de cada eslabón se desgastan y la holgura entre ellos aumenta. El resultado es que el conjunto mide un poco más de lo que debería y sus eslabones dejan de encajar bien en los dientes del cassette y de los platos.
Ese desajuste es lento y casi nunca se nota a simple vista. Por eso hay una herramienta específica para medirlo y por eso no conviene fiarse de la sensación al pedalear: cuando el cambio empieza a saltar o a hacer ruido, el daño en los dientes suele estar ya hecho.
Cómo medir el desgaste con un medidor de cadena
El medidor de cadena es una pequeña herramienta con dos puntas: una entra en un eslabón y la otra se intenta insertar a doce eslabones de distancia. Si la segunda entra con facilidad, la cadena ha crecido más de lo recomendable. Existen medidores con dos marcas, una para cada nivel de desgaste, que son los que más se usan.
Las referencias habituales son 0,5 % y 0,75 % de alargamiento. Como orientación general, con 0,5 % ya es buen momento para cambiar la cadena si quieres proteger el cassette, y con 0,75 % el margen se ha agotado en la mayoría de las transmisiones. Estos valores son orientativos y varían según el número de velocidades y las recomendaciones del fabricante, así que si tienes dudas, pregúntanos.
- Mide con la cadena limpia y sin tensión, mejor de pie junto a la bici.
- Si el medidor entra del todo en la marca de 0,5 %, cambia la cadena pronto.
- Si entra en la de 0,75 %, cámbiala ya y revisa el cassette.
- Las transmisiones de muchas velocidades, con cadenas más estrechas, toleran menos desgaste.
Referencias orientativas según el desgaste
Qué pasa si cambias la cadena demasiado tarde
Una cadena muy estirada actúa como una lima sobre los dientes del cassette y de los platos. Con el tiempo, esos dientes adoptan una forma desgastada que ya no engrana bien con una cadena nueva. Si cambias la cadena a destiempo, la nueva puede saltar o chirriar sobre el cassette viejo, y entonces hay que sustituir también el cassette y, a veces, los platos.
Dicho de forma sencilla: cambiar la cadena a tiempo es barato y rápido; cambiarla tarde obliga a renovar piezas más caras y más difíciles de ajustar. Esto es especialmente importante en transmisiones de gama alta, donde los componentes son más delicados, y en las bicicletas con transmisión de componentes Campagnolo, Shimano o SRAM, donde la compatibilidad entre cadena y cassette cuenta.
Cada cuánto revisarla: referencias orientativas
No hay una cifra única de kilómetros, porque depende de cómo y dónde rueda cada ciclista. Como referencia muy general, conviene revisar el desgaste cada pocos cientos de kilómetros y cambiarla, en muchos casos, en un rango de varios miles. Quien rueda con barro, lluvia o polvo, con mucha potencia o con poco mantenimiento, la desgasta antes.
Lo más fiable es medirla de forma periódica, por ejemplo cada mes o cada pocas salidas largas, y apuntar la lectura. Así detectas cuándo se acerca al límite sin depender de una cifra genérica. Una cadena bien limpiada y lubricada dura bastante más que una que se usa sin cuidados.
- Mide el desgaste cada cierto número de salidas, no solo cuando algo suena raro.
- Tras rodar bajo lluvia, limpia y vuelve a lubricar antes de guardar la bici.
- Si usas dos cadenas en rotación, dura más el conjunto de la transmisión.
Cómo cambiar la cadena en casa: pasos básicos
Comprueba la compatibilidad
La cadena debe corresponder al número de velocidades de tu transmisión. Lleva la antigua a la tienda si tienes dudas.
Anota cómo está montada
Haz una foto del paso por el desviador trasero antes de abrir la cadena. Te ahorra errores al montar la nueva.
Abre la cadena
Con un eslabón rápido o con un extractor, según el modelo. Algunas cadenas llevan un pasador específico que no se puede reutilizar.
Corta la nueva a la longitud correcta
Usa la antigua como referencia, comparando eslabones, y confirma que no queda tensa en las combinaciones extremas.
Monta, cierra y comprueba
Cierra la cadena, gira los pedales y pasa por todas las marchas. Después lubrica y limpia el exceso.
Qué hacer en casa y cuándo ir al taller
Cambiar la cadena está al alcance de quien tenga herramientas y paciencia, pero hay casos en que merece la pena un mecánico.
En casa
Medir el desgaste, limpiar, lubricar y, si tienes las herramientas adecuadas, sustituir la cadena en una transmisión sencilla.
Al taller si hay saltos
Si la cadena nueva salta, puede ser señal de cassette o platos desgastados. Es mejor que lo vea un mecánico.
Ver más →Transmisiones de gama alta
Los sistemas de muchas velocidades y las cadenas con eslabón específico son más delicados de montar y ajustar.
Ver más →Bicicletas eléctricas
Sufren más esfuerzo en la transmisión y suelen necesitar medirla con más frecuencia. Mejor consultar con el taller.
Ver más →Revisión integral
Aprovecha el cambio de cadena para revisar frenos, ruedas y cables de una vez.
Ver más →Si no tienes herramientas
Un extractor y un medidor son baratos, pero si no los tienes, el taller lo resuelve rápido.
Errores habituales con la cadena
El primero es esperar a que algo falle. Una cadena que parece funcionar bien puede estar ya muy desgastada, y la única forma de saberlo es medirla. El segundo es limpiarla con productos agresivos o dejarla sin lubricante, lo que acelera el desgaste. El tercero es poner una cadena de una gama o número de velocidades que no corresponde, lo que provoca un cambio impreciso.
Otro error común es cambiar solo la cadena cuando el cassette ya está gastado. Si tras montar una cadena nueva notas que salta bajo carga, no insistas: es una señal de que hay que revisar los dientes. Para un repaso general de qué cuidar en tu bici, tienes la guía de mantenimiento de tu bicicleta, y si buscas piezas, mira los componentes y recambios en tienda.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuántos kilómetros hay que cambiar la cadena?
No existe una cifra exacta, porque depende del uso, del clima, del mantenimiento y de la potencia que pongas. Como referencia general, se suele medir cada pocos cientos de kilómetros y sustituir en un rango de varios miles. Lo más fiable es medirla con un medidor de cadena.
¿Qué valores marca un medidor de cadena?
La mayoría de medidores indican 0,5 % y 0,75 % de alargamiento. Orientativamente, a 0,5 % es buen momento para cambiarla y proteger el cassette, y a 0,75 % ya está pasada. Los valores varían según la transmisión y el fabricante, así que consúltanos si tienes dudas.
¿Puedo cambiar la cadena sin cambiar el cassette?
Sí, siempre que la cadena se cambie a tiempo y el cassette no esté muy desgastado. Si la cadena estaba muy pasada, una cadena nueva puede saltar sobre dientes ya gastados y entonces hay que renovar también el cassette. El taller puede comprobarlo.
¿Una cadena nueva puede hacer ruido?
Al principio, sí, hasta que se asienta, sobre todo si no está bien lubricada. Si salta o chirría de forma constante pasados los primeros kilómetros, puede ser por desgaste del cassette o de los platos, por una longitud mal ajustada o por un cambio mal regulado.
¿Cuándo es mejor llevarla al taller?
Cuando no tengas las herramientas, cuando la transmisión sea de muchas velocidades, cuando la cadena nueva salte o cuando sospeches desgaste en cassette y platos. Llámanos al 963 74 57 04 o pásate por la tienda y lo revisamos.
¿Tu cadena ya está pasada?
Pásate por el taller y la medimos contigo. Si hace falta cambiarla, te explicamos qué conviene revisar a la vez.