Prepara tu bici para la nueva temporada
Preparar tu bicicleta para la temporada es la forma más barata de evitar averías a mitad de una salida. Esta guía recoge una checklist ordenada por bloques para que repases tu bici con calma, sepas qué puedes hacer tú y detectes cuándo es mejor dejarla en manos de un taller. Sirve para carretera, montaña, gravel o urbana.
Por qué conviene revisarla antes de empezar
Una bici parada durante semanas o meses no está igual que cuando la dejaste. Los lubricantes se resecan, los neumáticos pierden presión, la grasa se asienta y los cables se aflojan. Todo eso no se nota al mirarla, pero sí al salir a rodar con prisa.
Dedicar una tarde a revisarla antes de la primera salida larga te ahorra sustos. Y si la usas todo el año, el mismo repaso sirve al comenzar cada temporada importante: marchas, retos, vacaciones o la vuelta a la rutina.
El orden de trabajo: de la limpieza a la prueba final
Limpia la bici a fondo
Con la bici limpia ves grietas, holguras y desgastes que la suciedad esconde. Empieza por la transmisión y termina por el cuadro.
Revisa por bloques
Transmisión, frenos, ruedas y neumáticos, dirección, tornillería y ajuste personal. Apunta lo que no te convenza.
Corrige lo sencillo
Lubrica, hincha neumáticos, aprieta tornillos con el par adecuado y sustituye piezas gastadas que sepas cambiar.
Deja lo dudoso al taller
Todo lo que implique seguridad y no tengas claro, como frenos hidráulicos o ruedas con holgura, mejor que lo vea un mecánico.
Haz una salida corta de prueba
Antes del primer día largo, sal un rato cerca de casa y comprueba que todo responde con normalidad.
Bloque 1: transmisión
La transmisión es lo que más sufre al estar parada y lo que más se nota cuando falla. Revisa la cadena con un medidor y, si está cerca del límite, cámbiala antes de que dañe el cassette. Tienes todos los detalles en nuestra guía sobre cuándo cambiar la cadena de la bicicleta.
- Limpia y lubrica la cadena, y retira el exceso de aceite.
- Mide el desgaste y cámbiala si supera las referencias orientativas.
- Comprueba que el cambio sube y baja piñones sin saltos ni ruidos.
- Mira si hay dientes muy afilados o desgastados en platos y cassette.
- Si el cambio va impreciso, puede ser cable, funda o regulación: eso es trabajo de ajuste de cambio y transmisión.
Bloque 2: frenos
Es el bloque donde no hay margen. Revisa el grosor de las pastillas y el estado de los discos o las llantas, según tu sistema. Un frenado con tacto esponjoso, ruido persistente o recorrido excesivo de la maneta pide atención antes de la primera bajada.
En frenos de zapata, comprueba que las pastillas tocan la llanta de forma uniforme. En frenos de disco, vigila que no haya aceite en las pastillas ni discos torcidos. Si no estás seguro, es una de las cosas que mejor se dejan en el taller: ajuste de frenos de bicicleta.
- Pastillas con material suficiente y desgaste parejo.
- Maneta con tacto firme, sin recorrido excesivo.
- Discos o llantas limpios y sin deformaciones.
- Cables y fundas sin óxido ni deshilachados, en frenos mecánicos.
Bloque 3: ruedas y neumáticos
Gira cada rueda en el aire y mira si va recta, sin bandazos ni roces. Revisa tensión de radios, estado de la banda de rodadura y posibles cortes o grietas en el lateral del neumático. Los neumáticos con caucho cuarteado o muy desgastados mejor cambiarlos antes de empezar.
Infla a la presión adecuada, que depende del peso, del tipo de neumático y del terreno. En carretera suele moverse en un rango más alto que en montaña, y conviene seguir las indicaciones del fabricante impresas en el lateral. Si la rueda no gira recta, un taller puede resolverlo con un centrado de ruedas.
- Presión ajustada a tu peso y a lo que rueda: no te fíes de la memoria.
- Sellante renovado si montas ruedas tubeless.
- Cámaras y parches de repuesto al día.
- Rodamientos de buje sin holgura ni ruido.
Bloque 4: dirección y tornillería
La dirección debe girar suave y sin holgura. Para comprobarlo, frena la rueda delantera y balancea la bici hacia delante y hacia atrás: si notas un clac, hay que reapretar o ajustar. Un juego de dirección flojo es incómodo y peligroso.
Con la tornillería, el criterio es sencillo: lo que se aprieta, se aprieta con llave dinamométrica y al par que indica el fabricante, sobre todo en cuadros y piezas de carbono. Revisa potencia, tija de sillín, pedales, pinzas de freno y portabidones.
- Dirección suave, sin holgura ni puntos duros.
- Potencia y manillar firmes, sin giros indeseados.
- Tija y sillín sin movimientos al apretar.
- Pedales firmes, cala y zapatilla sin holgura.
Bloque 5: geometría, talla y equipación
No todo es mecánica. Cómo vas montado y lo que llevas contigo también cuentan antes de empezar.
Postura y talla
Si tienes molestias, revisa altura de sillín, retroceso y potencia. Nuestra guía sobre la talla de la bicicleta ayuda a orientarte.
Ver más →Estudio biomecánico
Si cambias de bici o llevas tiempo con molestias, un estudio de posición puede ahorrarte problemas.
Ver más →Casco en buen estado
Revisa fechas, grietas y correas. Un casco golpeado se sustituye.
Ver más →Ropa y equipación
Culotte, maillot y prendas de entretiempo según la estación en que empieces.
Ver más →Luces y timbre
Comprueba baterías y fijaciones si vas a rodar por carretera o con poca luz.
Ver más →Kit de salida
Cámara, desmontables, bomba o botes de inflado, multiherramienta y algo de dinero.
Cuándo llevarla al taller y cuándo no hace falta
Si la bici ha estado parada mucho tiempo, si ha tenido una caída, si tiene frenos hidráulicos que no sientes bien o si no tienes herramientas, conviene una revisión profesional. En el taller revisan lo que tú no ves: holguras, desgaste interno y ajustes finos.
Una revisión completa antes de la temporada es una buena inversión de tiempo. Aquí puedes ver cómo trabajamos en la revisión completa de bicicleta y en la puesta a punto de tu bicicleta. Y si necesitas piezas o equipación, echa un vistazo a la tienda.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hay que preparar la bici para la temporada?
Lo ideal es hacerlo unas semanas antes de empezar a salir con regularidad o de una marcha concreta, para tener margen si hay que cambiar piezas. Si la bici ha estado parada, no esperes al último momento: algunas reparaciones llevan días en taller.
¿Qué revisar primero en una bici que lleva meses parada?
Neumáticos y presión, frenos y transmisión. Los neumáticos pierden aire, el lubricante se seca y el tacto de los frenos puede cambiar. Con esas tres comprobaciones detectas la mayoría de problemas antes de salir a rodar.
¿Puedo preparar mi bici sin ir al taller?
Gran parte sí: limpiar, lubricar, medir la cadena, comprobar presión y apretar tornillería básica. Lo que afecte a la seguridad y no tengas claro, como frenos hidráulicos, dirección o ruedas con holgura, es mejor dejárselo a un mecánico.
¿Qué presión debo poner en los neumáticos?
Depende de tu peso, del neumático y del terreno, así que no hay un valor único. En el lateral del neumático figura el rango recomendado. En carretera suele ser más alta que en montaña. Si tienes dudas, pregúntanos en tienda.
¿Cuánto tarda una revisión de temporada en el taller?
Depende de la carga de trabajo y del estado de la bici, así que no damos plazos fijos. Llámanos al 963 74 57 04 o pásate por la tienda, la vemos y te decimos qué conviene hacer y cuándo podría estar lista.
¿Prefieres que la revise un mecánico?
Llámanos o pásate por el taller y la revisamos contigo antes de que empieces la temporada.